Auditoría Interna como Herramienta de Mejora

Auditoría Interna como Herramienta de Mejora
14 / 06 / 2022

¿Cuál es el objetivo de llevar a cabo una Auditoría Interna?

 

La Auditoría Interna constituye para los Sistemas de Gestión una potente herramienta de mejora continua. Su correcta realización garantiza un flujo importante de información acerca del estado de la organización, en relación con el cumplimiento de los requisitos normativos, así como de sus procedimientos e instrucciones de trabajo.

 

Se trata, según su definición, de un proceso sistemático, independiente y documentado que tiene por objeto obtener evidencias que deben ser evaluadas de un modo objetivo, delimitando el grado de cumplimento de los propios criterios de auditoría. Esto conlleva que la auditoría se trate de una actuación programada y secuencial, que debe ser efectuada por una persona independiente a las áreas o procesos revisados. Además, también se tienen que considerar de antemano los requisitos que deberán cubrirse, con la finalidad de poder valorar los resultados de un modo correcto.

 

En las actuales normas de referencia ISO el requisito de realización de auditorías internas se encuentra recogido en el apartado 9, correspondiente a la Evaluación del Desempeño de los Sistemas, de modo que este punto enlaza directamente con la información obtenida de los sistemas de gestión, con el fin de garantizar su evolución y mejora progresiva.

 

La norma 9001, considerada como mayor referente de los Sistemas de Gestión de Calidad en la actualidad, marca en su apartado 9.2 la necesidad de efectuar una auditoría interna a intervalos planificados, que por defecto todas las empresas efectúan anualmente, y la necesidad de efectuar una programación de dichas revisiones.

 

¿Qué aspectos son relevantes a la hora de realizar una Auditoría Interna?

 

Como punto importante, debe considerarse la relevancia de la cualificación de los auditores, aspecto especialmente relevante para garantizar un correcto resultado de la auditoría, y el aporte de valor al Sistema de Gestión que puede conllevar.

 

En relación a las auditorías, tienen también especial relevancia las directrices delimitadas en la norma 19011, ya que es en este punto donde se determinan los distintos tipos que existen: auditoría interna o de primera parte, auditoría externa a proveedores o de segunda parte y auditoría externa para propósitos legales, regulatorios o de certificación, también conocida como tercera parte, que es la que efectúan los organismos certificadores.

 

Esta norma recoge los llamados principios de auditoría, cuya aplicación garantiza que sea una herramienta eficaz. Estos principios son los siguientes:

  • La integridad como pieza angular de una actitud profesional. Conlleva trabajar con honestidad y responsabilidad, demostrando competencia en el desarrollo del trabajo por parte del auditor.
  • La presentación ecuánime que marca la necesidad de exponer los hallazgos con veracidad y exactitud. La correcta comunicación forma parte principal de este principio.
  • El mantenimiento del debido cuidado profesional, aplicando diligencia y juicio en el desarrollo de la auditoría. Los razonamientos deben ser razonables durante el desarrollo y evolución de la auditoría.
  • La confidencialidad correspondiente con la discreción y la protección de la información que se maneja por parte del equipo auditor durante la auditoría.
  • La independencia como base para garantizar la imparcialidad y la ausencia de sesgo o conflicto de intereses durante el desarrollo de la auditoría.
  • El llamado enfoque basado en la evidencia que condiciona que los hallazgos efectuados durante la auditoría deben ser verificables mediante el muestreo de la información analizada.

 

Estos seis principios determinan el “espíritu” que debe guiar la realización de las auditorías de los sistemas de gestión, garantizando que el proceso se efectúa de un modo correcto y en línea con su programación inicial.

 

Su realización no es apreciada por parte de algunas organizaciones, que llevan a cabo las auditorías de forma correcta en algunos casos por falta de preparación del auditor interno, en otras ocasiones por tratarse de una persona con vínculos con el departamento o departamentos auditados, y en muchas otras ocasiones por no programar correctamente el tiempo de ejecución de la revisión. Todo esto debe ser considerado como un error estratégico, ya que la información recogida por una buena auditoría nos muestra una especie de “foto real” del estado de nuestra empresa.

 

¿Por qué son tan importantes las Auditorías Internas?

 

Más allá de la detección de desviaciones que deben ser analizadas y corregidas por parte de la organización, las auditorías son una fuente muy relevante de observaciones y oportunidades de mejora que un auditor independiente puede dejar constancia en el informe correspondiente, siendo este un punto de apoyo muy relevante para la posterior implementación de mejoras en los Sistemas de Gestión. Tampoco debemos olvidar la parte reglamentaria que tienen muchas auditorías, que puede ahorrar a la organización multas o sanciones por encontrarse en un determinado momento fuera de normativa.

 

Para muchas entidades las auditorías efectuadas dictan en gran medida una parte de las líneas de actuación futuras, al integrar dentro de la empresa aspectos que internamente no se habían considerado por parte de sus directivos y responsables.