La Conferencia sobre el clima de Bonn y el Acuerdo de París

La Conferencia sobre el clima de Bonn y el Acuerdo de París
06 / 20 / 2016

La Conferencia sobre el clima de Bonn, celebrada del 16 al 26 de mayo en la ciudad alemana, contribuyó a avanzar en la implementación del Acuerdo sobre el clima alcanzado el pasado diciembre en París. En concreto, las sesiones ayudaron a progresar en algunas de las prioridades que la Unión Europea se había establecido: aumentar la ambición de aplicar estas medidas en el tiempo, que la monitorización del progreso sea transparente y asegurar la capacidad de ayudar a países en vías de desarrollo a alcanzar sus objetivos climáticos nacionales.

Al cierre de la Conferencia, el Comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete dijo que “Bonn muestra que nos estamos moviendo de cuestiones de principio a la acción: del qué al cómo. La clave está en respetar el equilibrio político del Acuerdo de París. Junto a ello, todos los países deben poner en práctica políticas y medidas para cumplir con sus compromisos”. Este avance en legislación y puesta en práctica de las políticas necesarias para una transición hacia un menor uso del carbón es, en palabras del comisario, el primer paso. 

Acuerdo de París

En diciembre de 2015, en la cumbre del clima de París (COP21), 195 países firmaron, por primera vez, un acuerdo legalmente vinculante. El objetivo: evitar el cambio climático, y, para conseguirlo, fijaron un plan de acción mundial en el que se estableció un límite de calentamiento inferior a los 2ºC.

La Unión Europea está, desde hace tiempo, a la vanguardia en la consecución de un acuerdo sobre el clima. Tras la falta de acuerdo de la Cumbre de Copenhague de 2009, la UE formó una amplia coalición de países, desarrollados y en vías de desarrollo, que de alguna forma prefiguró el buen resultado de la Cumbre del clima de París.

El Acuerdo generado en diciembre de 2015 en París se abrió a la firma en abril de este año y permanecerá abierto hasta abril de 2017. Está previsto que entre en vigor en 2020, pero solo si es firmado por países que supongan el 55% de las emisiones globales.